Hoy he escuchado en la radio
hablar sobre algo que no me había parado a pensar.
En este país para financiar
cualquier cosa, (un electrodoméstico, o un ordenador por ejemplo) te piden una
nómina, lo mismo que para comprar o alquilar un piso. Pero ¿qué pasa con los
trabajadores autónomos, que no tenemos nómina?
En este programa de radio han
contado el caso de un trabajador que han ido a comprarse un tablet , su jefe
(autónomo, el que le paga la nómina) y él (el que tiene nómina) y en la tienda
le han financiado a él sin problemas, pero no al autónomo, porque no tenía
nómina. Raro ¿no? Pues es el pan nuestro de cada día.
Por lo visto, nadie se fía
de los autónomos, esos que arriesgan su dinero para crear empleo, esos que en
algunos casos aunque no tengan nómina ganan más dinero que las nominas medias
de este país.
Yo creo que en este país, por
mucho que esté de moda la palabra “emprendedor”, realmente nos falta un poco de
cultura empresarial, por qué si no, es mucho más fácil financiarse con una
nómina, por qué si la nómina es de un funcionario es más fácil todavía, y sobre
todo por qué es imposible si eres autónomo.