miércoles, 6 de marzo de 2013

ERRORES DE UN EMPRESARIO

Con todos los años que llevo tratando con empresarios, de todos los sectores y de todos los tamaños, he llegado a la conclusión de que muchos aún no son conscientes de que lo son.
El propietario del bar, la panadera, el frutero........ todos ellos son empresarios, aunque no se consideren como tales.
Sea cúal sea la forma jurídica, su negocio es una empresa y es toda suya, deben de conocer y controlar cada ingreso, cada gasto y cada contrato, si quieren que la empresa sobreviva y crezca. Quiero decir, que aunque tengan una gestoría que se encargue de la contabilidad y los impuestos, esto NO quiere decir que puedan olvidarse de sus obligaciones como empresarios, su gestor le realizará los trámites necesarios, pero usted como empresario ha de estar pendiente de proporcionar la información precisa al gestor, de que el trabajo efectivamente se realice en sus plazos correspondientes, y por supuesto de saber como  marcha su empresa, para poder tomar las decisiones oportunas. A veces, los pequeños empresarios se desentienden tanto de sus empresas que al cabo de los años se enteran de que no tienen presentadas las cuentas anuales.
 
Por otro lado, algunos empresarios tienen varias empresas(bares, tiendas.....), si una de ellas está a punto de hundirse, cosa muy frecuente en los ultimos años, NUNCA y digo NUNCA se deben usar los recursos de una,(a no ser que tenga muchísimos) para salvar a otra, eso sólo lleva al naufragio de ambas, como cuando alguien se está ahogando y se agarra a quien le va a rescatar. A veces es necesario aceptar que una empresa no puede dar más de sí, y disolver la sociedad,(o cerrar una de las tiendas u oficinas) antes de dejar que  nos arrastre.
 
Otra cosa que no debe hacer un empresario es firmar algo sin haberlo leido las veces que haga falta, y sin estar seguro de lo que está firmando, una vez firmado, no puedes decir que no vale porque no sabias lo que ponía. Y sí, aunque creamos que eso nunca nos va a pasar a nosotros, tarde o temprano alguien nos la cuela.