Últimamente hablamos mucho de emprendimiento,
hay programas en radio y televisión que te animan a emprender, cursos para
aprender lo fundamental para ponerse en marcha…. Es una buena alternativa de
trabajo y , en tiempos de crisis aparecen buenas oportunidades para aquellos
que están dispuestos a cogerlas.
Antes de nada hay que tener claro que
contamos con los tres pilares básicos de todo emprendedor, si nos falla uno de ellos,
nos pasará como a los trípodes, nos tambalearemos y por fin caeremos,
Los tres puntos de sujeción que todo
emprendedor debe tener son:
Ilusión :
La única forma de hacer bien un trabajo, es ponerle pasión. No
pierdas tu ilusión con los problemas, que seguro vas a tener, se paciente y confía en el futuro.
Aquello que hagas con ilusión tarde o temprano te reportará beneficios.
Tesón: Un emprendedor no tiene
horario, ni vacaciones, se dedica 100% a su trabajo, tiene su empresa en la
cabeza todo el día y todos los días, incluso cuando duerme. Y , a veces, los
resultados tardan en llegar. No tires la toalla, aprieta los dientes y sigue
hacia adelante.
Apoyo: Emprender es muy difícil y
arriesgado, pasas miedo y a veces pierdes las fuerzas y necesitas contar con tu
familia, amigos…. con tu entorno. Si no cuentas con ese apoyo, te derrumbarás,
asi de claro. Aunque cuentes con pasión y trabaje mucho, si te falla el apoyo
de tu entorno te hundirás, y hundirás tu negocio. Así que antes de empezar
asegúrate de que si te tambaleas tienes dónde apoyarte, y si fracasas tienes
alguien dispuesto a darte un empujoncito, aunque no te lo parezca, es
fundamental.
Una vez que tenemos bien firmes nuestros
cimientos, ya podemos empezar, el resto “sólo” es TRABAJO.
