Cuentan
de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Es decir, que siempre
habrá alguien peor que tu, o mejor si lo ves desde el otro lado.
Cuando los farmacéuticos
dejaron de cobrar de la seguridad social, mucha gente dijo, “Bueno ya han
ganado mucho dinero”, luego, cuando a los funcionarios les bajan el sueldo y
les quitan pagas, la gente dice “bueno, son unos privilegiados, ellos no pueden
perder el trabajo”, cuando les quiten las pagas extras y los derechos a los
trabajadores del sector privado, diremos “bueno por lo menos tienen trabajo,
hay 5 millones de parados”, y así sucesivamente.
Sin embargo esto
no nos lleva a ninguna parte, cuando un trabajador, sea el que sea, pierde un
derecho lo perdemos todos, por eso, no es momento de volvernos unos contra
otros sino de unirnos y luchar juntos
por los derechos de todos y dirigirnos a aquellos que piensan que no vamos a
salir de esta y decirles aquello que nos “enseñaron” en el Congreso de los
diputados “que se jodan”.