Si ya habéis decidido montar
vuestra empresa, estaréis pensando que forma jurídica vais a darle.
Es posible que hayáis decidido
ser autónomos o una comunidad de bienes, quizá pensáis que es más barato
porque no necesitáis un capital social, pero a cambio, seréis responsables,
vosotros y vuestro cónyuge con todos vuestros bienes presentes y futuros, de las
deudas del negocio.
El capital social no es más que
un dinero que ponéis en una cuenta y que el banco certifica que ha sido
aportado como capital social. Eso no
significa que ese dinero no esté disponible para cualquier gasto que necesitéis
para empezar (y no nos engañemos ningún negocio se inicia sin inversión).
Hay varias posibilidades de darle
una forma jurídica a nuestra empresa, y limitar nuestros riesgos: sociedad
limitada, (que puede ser unipersonal, o laboral…), sociedad anónima (que
requiere un mayor capital social), sociedad cooperativa...
Todos conocemos mejor o peor la
sociedad anónima y la limitada, sin embargo, la sociedad cooperativa es
bastante desconocida en España.
Nosotras, cuando decidimos
empezar, dudamos entre la sociedad limitada y la cooperativa. Nos decidimos por
la cooperativa, porque en ella, las decisiones las tomamos los socios/
trabajadores, todos tenemos los mismos derechos y obligaciones
En la cooperativa cada persona es un voto, no
importa cuál sea su trabajo, es la forma de empresa más democrática que existe,
y además parte de los beneficios revierten en la comunidad.
Por otro lado, también tuvimos en
cuenta, que el registro es gratuito, que están exentas del pago del impuesto de
actos jurídicos documentados y el tratamiento fiscal más beneficioso, que al
principio realmente no se notará puesto que no suele haber beneficios, pero que
cuando los hay el impuesto de sociedades está bonificado al 50%, y eso sí se
nota.
¿Qué os parece? Espero que os
sirva para conocer un poco mejor las cooperativas de trabajo y las tengáis en
cuenta a la hora de pensar en la forma de montar vuestra empresa.

